El denominado déficit de naturaleza no solo afectó a las personas adultas, también impacta a los niños  que cursan años preescolares. Los largos períodos de encierro por cuarentenas y la interacción constante con la tecnología, ha provocado graves problemas en su comportamiento y comunicación. Por ello, expertos avalan la idea de implementar actividades con el medio ambiente en etapas tempranas de la niñez. El aprendizaje en contacto con la naturaleza es vital en etapas tempranas del desarrollo humano, jugar con tierra, por ejemplo, reduce los niveles de ansiedad y estrés en los niños, además, propicia pensamiento, interrogantes y reflexiones más profundas. Fuente: La Tercera.