Este establecimiento ubicado en la comuna de Longaví en la séptima región, forma parte del Interescolar Ambiental y además cuenta con la certificación SNCAE del Ministerio de Medio Ambiente.

María Eugenia Mardones, directora de esta escuela particular subvencionada que existe hace ocho años y tiene 84 estudiantes, cuenta por qué el Interescolar les ha servido en su proyecto educativo. «La participación ha hecho que nos organicemos mejor con las actividades, nos va poniendo nuevos desafíos y es súper bueno que podamos ser parte», cuenta.

Vanessa Campos, educadora diferencial a cargo del kinder A y B, es quien lleva el Interescolar en el establecimiento. Nos cuenta que se inscribieron el segundo semestre del 2021 «lo conocimos en redes sociales. Este año ya envié la primera evidencia al WhatsApp, era la actividad del cuidado del agua», dice y agrega que «el Interescolar lo vinculamos con Comprensión del medio natural para educación inicial, en ese ámbito incluimos las actividades que son parte de las mismas clases. Como la escuela tiene SNCAE y está bien ligada al cuidado del medio ambiente, las quisimos mostrar como parte de los principios de responsabilidad ambiental que tenemos en la escuela para que los niños aprendan desde pequeños.»

La escuela certificó SNCAE en 2018 para el nivel intermedio por dos años, en 2020 por la pandemia quedaron parados y en 2021 retomaron y postularon para 2022. «Nos avisaron que certificamos en el grado de excelencia académica en nivel avanzado por cuatro años», dice María Eugenia. Señala que la certificación se debe al equipo de trabajo que tienen quienes empujan para que se logre, entre ellos la fonoaudióloga que se encarga de postular. En ese sentido, cuenta que las actividades del Interescolar están muy relacionadas a las evidencias que les pidieron en la postulación. «Te insisto, el Interescolar Ambiental nos ordenó en un 100% porque como publicaban actividades semanales y mensuales teníamos el desafío de hacerlas, entonces el año pasado tuvimos más evidencia que nunca… nos sirvió montones», dice.

Gracias al trabajo que han desarrollado como establecimiento en torno al cuidado del medio ambiente, comenzaron a destacar en el sector instalando una cultura de reciclaje en la zona. «Antes de la pandemia teníamos reciclaje de botellas PET, pero tuvimos que parar, ahora estamos recolectando latas y vamos a empezar con reciclaje de aceite de fritura, también juntamos tapitas para llevarlas a las Damas de Café del Hospital Luis Calvo Mackenna y recolectamos mascarillas que se van a una empresa que fabrica maceteros», dice María Eugenia.

El establecimiento tiene también mini invernaderos de un metro de alto para que los niños y niñas puedan plantar y cuidar sus propias plantas, además de un muro elaborado con ecoladrillos. Han hecho alianzas con el Centro Comunitario de Salud Familiar para reciclar tapas, quienes además promocionan las actividades del establecimiento motivando a otros colegios a replicar las acciones de la Escuela de lenguaje Palabras de Cristal. Gracias a la cultura ambiental que han desarrollado, se han convertido en ejemplo para otros e incluso han logrado llegar a instancias finales de concursos sobre buenas prácticas sustentables en la escuela.

Si tu establecimiento también forma parte del Interescolar Ambiental y quieres que destaquemos su labor, escríbenos a interescolar@kyklos.cl ¡Te leemos!