El Interescolar Ambiental visitó la exposición AIR(E), de la artista Denise Lira en colaboración con Patricio Aguilar, quienes desarrollaron una obra que responde a una necesidad urgente: crear conciencia ambiental y dar cuenta del peligro que corre la biodiversidad.

En la muestra se exhibe cómo el fuego y los incendios forestales, que en un 99% son causados por el ser humano, destruyen la naturaleza y todas las especies que allí habitan.

Para retratarlo, Denise y Patricio hicieron un laboratorio con fuego controlado y filmaron esas pulsiones por capas. Se aprecian las llamas y la danza que generan, acompañadas de una serie de sonidos de animales que se van apagando a medida que avanza el fuego en la pantalla. “Esos sonidos son una gran enciclopedia que está en extinción, los cetáceos están en peligro de extinción, muchas aves también”, dice Denise.

Acompaña la muestra una pantalla de la NASA que muestra en tiempo real la cantidad de incendios forestales que se están desarrollando en ese momento en todo el Planeta. Las cifras son terribles: 16 canchas de fútbol se queman cada minuto en la Tierra. Esas zonas de calor o incendios, cuesta mucho apagarlos, pueden pasar semanas encendidos y cada vez hay más. “Eso demuestra lo efímera que es la vida”, señala la artista.

“El ser humano demostró su superioridad del resto de los animales porque pudo dominar al fuego. A esa reacción química que emite luz y calor que por siglos se experimentó como mágica, sagrada y endiosada. Dominar el fuego es la hazaña más valiente del ser humano porque implica enfrentar el miedo a la destrucción, al dolor o a ser atrapado por la hipnótica danza de las llamas”, agrega.

Al final, se ve a Denise vistiendo un traje para el fuego y atravesando las llamas como una forma de demostrar la irrespetuosa relación del ser humano respecto a la Naturaleza, a la exacerbación de su auto confianza y soberbia, lo que nos ha llevado a un probable exterminio por el acelerado calentamiento del planeta.

La Naturaleza siempre se defenderá de ella misma porque obedece a un espíritu integrado por todos los seres vivos, y es capaz de restablecer nuevos órdenes. Esta obra es la proyección de nuestra inconsciencia, pero también es la oportunidad de plantearnos ser el AIR(E) que restablezca un equilibrio verdadero.

“Yo defiendo la naturaleza porque es todo, nos salva, te descansa… hace muchos años que hago retratos de la naturaleza, pero desde el 2007 empecé a ver plástico por todos lados”, dice Denise. La artista agrega una reflexión: “queremos todo rápido, el fast fashion, hay cerros de ropa, el tráfico marítimo es impresionante, la cantidad de marcas que existe… En esta muestra no hay una respuesta, pero te hace ambiente. Muestra el paso del tiempo a través de 22 celulares que marcan este año como una forma de mostrar que el tiempo no para”. En esos teléfonos hay imágenes de bosques, de personas, de animales, de la naturaleza y la biodiversidad que deberíamos cuidar.

Más información de la muestra acá.