Muchos establecimientos educacionales nos envían historias relacionadas al Interescolar Ambiental y en todas ellas queda claro cómo este programa ayuda a estudiantes y docentes a desarrollar la educación ambiental, pero también a trabajar la convivencia escolar y mejorar el clima en el aula. Es lo que sucedió con el Colegio Puerto Montt, cuyos profesores pusieron en marcha un interesante desafío para los estudiantes: plantar árboles en un hogar de docentes retirados.

“En plena pandemia el año 2021, como establecimiento decidimos ser parte del Interescolar Ambiental, y ser parte del cambio que necesita nuestra comunidad educativa para concientizar tanto a pequeños como jóvenes en el cuidado de nuestra tierra, de nuestra agua y de nuestro planeta”, cuenta Diego Mora, profesor de Ciencias Naturales y Biología docente, quien junto a Karen Villegas, profesora de Educación Básica mención Lenguaje y Comunicación e Inglés, ponen en práctica el Interescolar en el colegio. Comenzaron con pocas expectativas de llegar lejos con este proyecto, agrega Diego, pero la motivación y las ganas los impulsaron como comunidad educativa a seguir adelante sin dar un paso atrás.

El Colegio Puerto Montt ha realizado más de 120 actividades del Interescolar, muchas de las cuales han sido significativas y enriquecedoras para los estudiantes, pero ellos destacan una en particular que conmocionó a los estudiantes y al cuerpo docente: el desafío plantemos un árbol. “Toda persona que quiere dejar una huella en el planeta tiene como deseo plantar un árbol, dejar vida y contribuir al medio ambiente, por lo que esta actividad resultó ser un deseo y anhelo de varios estudiantes, entre ellos niños de cuarto año básico, sexto año básico y segundo año medio, que en conjunto a profesores de diversas áreas llevaron a cabo esta actividad”, dice Diego.

Diego y Karen fueron los encargados de dirigir esta actividad y elegir el lugar donde se llevaría a cabo: el hogar de profesores jubilados “Sembradores del ayer”, ubicado en el sector de Quillaipe de Puerto Montt. Se trata de un lugar para que los docentes retirados descansen y convivan con sus pares, “aquellos que en algún momento fueron impulsores de varias generaciones de estudiantes, aquellos que forjaron líderes, aquellos que con vocación regaron su sabiduría por tantos años, sin duda un lugar merecido para su descanso y tranquilidad, después de años de ejercer la docencia”, señala Diego. Hasta ese sitio llegaron los Vengadores de la naturaleza, un grupo de estudiantes del Colegio Puerto Montt que incluso tiene un Instagram en el que comparten las actividades que realizan en el programa. La actividad permitió potenciar la convivencia escolar entre los estudiantes, asunto fundamental para crecer y aprender de cada uno de los que forman la comunidad educativa, dice Diego.

Trabajaron en grupos de tres alumnos y cada equipo plantó dos árboles, entre ellos, canelo, maqui, arrayán y eucalipto. 
“El resultado final de esta actividad fue un verdadero éxito, los estudiantes compartieron vivencias entre ellos, trabajaron en equipo, formaron lazos con otros estudiantes de diversas edades y completaron la misión con esmero y dedicación, lo cual los motivó a querer volver a este lugar en unos años más y ver la huella que dejaron”, cuenta Diego. 
Eso es justamente lo que quieren hacer estos profesores y el grupo de Vengadores de la naturaleza, “el querer hacer un cambio, con acciones concretas que ayuden y promuevan el cuidado de nuestro planeta”, agrega.

Si tu establecimiento también es parte del Interescolar Ambiental y quieres compartir tu historia, envíanos un correo a interescolar@kyklos.cl ¡Te leemos!