Paulina Castillo, docente de la Escuela Básica Ramón Freire de Recoleta contó su experiencia con Kyklos: «Empezamos con el punto limpio y las sacas en las salas. Nos costó mucho generar conciencia en los estudiantes, pero trabajamos coordinados con los docentes y apoderados. Hicimos sala a sala, venían de Kyklos a explicar el correcto reciclaje, hicimos talleres… En pandemia partimos con la plataforma digital y se fortaleció más el trabajo. Ahora además ayudamos a la fábrica de chocolate vecina: traen sus cartones a nuestro punto limpio.»